
En el baúl de los recuerdos (o más bien en el desorden habitual de los finales de curso), me he encontrado con un fragmento de un trabajo que hice en 5º de profesional. No sé qué me pediría exactamente que redactara mi profesor (que era una persona estupenda y cabal) pero yo me lancé a poner en las conclusiones una lista de deseos para que la flauta se convirtiera en un instrumento absolutamente perfecto.
Y lo mejor… ¡es que todavía no se han cumplido muchas de ellas!
Así que maravillosas mentes pensantes… ¿queréis hacer felices a los flautistas? Pues os lanzo estas locas ideas a ver si alguien puede cumplir alguna… Sigue leyendo…









